sábado, 6 de marzo de 2010

Una visión desde Suecia sobre el terremoto y sus consecuencias


Si no tienen comida, ¡Tómenla!

Dejen de perseguir saqueadores y empiecen a repartir comida, construyan casas, reparen la infraestructura


Chile recién ha sufrido uno de los terremotos más poderosos ocurridos en los últimos 100 años, con al menos 795 muertos y con alrededor de medio millón de casas destruidas como resultado. Una gran parte de la población no cuenta con comida, agua, electricidad o gas.Imágenes sobre la media chilena muestran como seres humanos lloran desesperados por seres queridos perdidos y acarrean los bienes que hayan logrado salvar en carros de supermercado. Construcciones, paredes y puentes yacen en pedazos.Vidas humanas también.Es un tremendo reto para el estado chileno poder asistir a toda la gente en situación precaria. Mas encima tienen temas más importantes de los cuales ocuparse ahora: tienen que parar por todos los medios a la gente hambrienta que está a la caza de comida.


El 2008 vivía y estudiaba en Chile. Tengo muchos amigos allá, y por eso las últimas jornadas han sido muy fuertes emocionalmente. A estas alturas he podido ubicarlos a todos y me he enterado de que están a salvo todos, pero la situación todavía es crítica.Una amiga que trabaja de enfermera en Santiago me cuenta en un mail que les faltan importantes equipamientos como las de rayos X, estas se dañaron durante la catástrofe, y el personal lucha por poder ayudar a todos los heridos que llegan al hospital. La imagen de devastación y desesperanza que mis amigos me dibujan hacen que lea con gran consternación sobre los esfuerzos del gobierno chileno que se despliega en este momento. 14 000 soldados han sido llamados para controlar a la masa desesperada y el toque de queda ha sido impuesto.En la ciudad de Concepción mandaron a la policía en contra de una turba que se encontraba saqueando un local en busca de comida y agua. La gente hambrienta fue brutalmente disuelta con guanacos y balines. Es difícil el ver que el saqueo sea el problema más urgente en Chile justo ahora. ¿No es mucho más preocupante que a seres humanos les falte comida, que el que algunos elijan robar comida?


Para comprender totalmente la reacción del gobierno a la catástrofe en Chile, puede ser bueno el conocer la situación política y económica del país. Como muchos seguramente saben, el presidente del país, Allende, fue derrocado en un golpe militar en 1973, y siguió una dictadura de 17 años. Dentro de la esfera de poder trabajaban en conjunto el general Pinochet y sus secuaces con representantes del llamado “escuela de Chicago”, cuyo centro era la facultad de economía de la Universidad de Chicago. Ahí se supervisaba y se desarrollaba una forma extrema de neoliberalismo que consistía en construir un mercado libre de cualquier forma de intromisión estatal. La dictadura en Chile fue la oportunidad de la “Escuela de Chicago” para poner en práctica sus ideas. La realización de esta forma extrema de neoliberalismo fue posible, como todos sabemos, por medio de la tortura, el asesinato, las “desapariciones” y la dictadura.Hoy en día Chile es un país democrático, pero la política neoliberal continua.Economistas han apuntado al PIB del país, que es el más alto de Latinoamérica y han llamado al desarrollo chileno como un milagro. Lo que los economistas no nombran es que Chile tiene también el cuarto lugar latinoamericano en desigualdad de ingresos, más desigual por ejemplo que Nigeria o Zambia, países que catalogamos como países en desarrollo.En mi estadía en Chile pude ser testigo de los increíbles contrastes en los estándares de vida de las personas. Mientras las clases altas viven en condominios provistos de guardias, viven muchos en casas a punto de caerse, y con suelos de tierra. El sueldo mínimo es equivalente a $1 600 coronas, unas suma que tiene que alcanzar para comida, vivienda, luz, atención medica, colegio, y muchas otras cosas. En Chile donde todas las áreas de la sociedad están privatizadas, hay que pagar por todo.


En los medios chilenos se habla poco de la pobreza. Se habla más de la delincuencia. La gente se horroriza sobre los robos, allanamientos de morada, estafas y otros crímenes que aparecen en las noticias. En el año 2005 se reporteo sobre las llamadas “niñas araña”. Eran niñas no más de 12 años de edad que escalaban sobre las fachadas de edificios de barrios altos, inclusive llegando al sexto piso para realizar un robo. Las niñas provenían de los barrios bajos. Existen quiebres alarmantes en una sociedad donde hay niñas de 12 años de edad que estén dispuestos a exponer y arriesgar su vida, por mantener a su familia y a ellos mismos. Pero en vez de hablar sobre la pobreza y las diferencias sociales, los políticos y los medios cayeron en un apasionado debate sobre la delincuencia y la falta de mano dura hacia los jóvenes delincuentes.
Es decir, empezamos de nuevo. Chile se encuentra en ruinas y de que se preocupa el gobierno? Saqueos. Uno podría pensar que por lo menos debería tener la decencia de mantener un perfil bajo con la obsesión de perseguir maleantes pobres, por lo menos hasta que se deje de encontrar cuerpos bajo los escombros.


La catástrofe en Chile es profundamente trágica. Tal vez porque la sociedad neoliberal como la de chile trae consecuencias mucha más devastadoras de lo necesario. Pienso mucho en cómo se las arreglara la población de escasos recursos. Con total seguridad fueron sus casas las que cayeron primero y temo que son ellos, los que nunca han recibido ayuda decente, los que ahora tampoco lo obtendrán del estado.
Ha sido claro en varias catástrofes y lo es ahora también en el reciente Chile afectado por un terremoto: Hay solo una clase de gente que sale invicta de estas catástrofes: los ricos
Mi mensaje para el gobierno chileno es el siguiente: Paren de perseguir a saqueadores y empiecen a repartir comida, a construir casas, reparar infraestructura. Y al pueblo chileno solo les quiero decir una cosa: Si no tienen comida, tómenla!"

Por: Rebecca Göthe


Traducción: Natalia Salazar, Emilio Rivas

No hay comentarios: